Calificar Post
Existen infinidad de dichos bursátiles referidos a los diferentes meses del año. Quizás el más conocido es el de "sell in may and go way", aunque hay otros como "Remenber to sell in september". En todos los casos, estos refranes reflejan la sabiduría popular de los inversores, que curiosamiente suele estar acompañada y avalada por la estadística. Y es en este punto cuando nos preguntamos ¿Qué podemos esperar de abril? Teniendo en cuenta la aseveración anterior referida a mayo -vende en mayo y vete- el actual mes debería ser propicio para las inversiones bursátiles y así es.
Desde Bespoke Investment nos llega vía Gurus Blog el siguiente gráfico que muestra la rentabilidad del Dow Jones durante los últimos 50 años y en el que abril aparece como el mes más destacado con una subida mediad del 1,94%. Por el contrario, septiembre -el dicho de "recuerda vender en septiembre" no miente- es el que acumula mayores caídas.
Otros gráficos, en este caso de dshot y sobre el S&P 500 confirman la teoría:
Esta frase no tiene dueño pero es una de las más repetidas en Bolsa y ataca directamente el problema del exceso de confianza. Quien no tiene dudas o miedo a la hora de cerrar una compra también tiene muchas posibilidades de estar equivocándose. Evidentemente, existen ocasiones en las que ese sentimiento de total seguridad se transforma en una operación exitosa, pero estas son contadas en la vida de un inversor.
Lo lógico es que cuando se estudia una compra surjan dudas. Gurus Wes lo explica a la perfección cuando asegura que "si hay algo peligroso en Bolsa, es estar convencido de algo". Y es que fallar -perder parte de la inversión- siempre es una posibilidad que hay que tener presente. Si se elimina ese miedo al fracaso se pueden tomar decisiones erróneas. Por eso, se de buenas a primeras encontramos una acción sobre la que estemos plenamente convencidos, lo mejor que podemos hacer es revisar todavía más concienzudamente su potencial. Si pese a todo seguimos confiando, haremos bien en invertir, aunque con cautela y no apostando más de la cuenta. De hecho, la diversificación de activos no es más que el reflejo de ese miedo a fallar.
Es importante dejarnos guiar por nuestro análisis y sobre todo por nuestro sistema (eso que quienes son incapaces de plasmarlo de forma ordenada denominan instinto), pero no fiarlo todo a su suerte. El porcentaje de la cartera a invertir en ese activo en el que tan ciegamente confiamos dependerá del perfil de riesgo que desee asumir cada gestor o, dicho de otra forma, de la cantidad de dinero que desee fiar a su instinto frente a lo que le dicte su sistema de inversión.
Puntuacion: 4
Al margen del rally navideño, la recta final del año va a estar marcada por el adelanto de dividendos de 2010. Habitualmente las compañías aprovechaban enero para premiar a sus accionistas, pero ante los cambios fiscales y la subida de la presión fiscal sobre las rentas de capital, muchas han optado por hacerlo en diciembre. La consecuencia es que, como se puede comprobar en El Blog de hechos relevantes, asistiremos al reparto de dividendo de varias compañías antes del final de año.
En anteriores ocasiones ya hemos hablado de la estrategia de invertir por dividendo en el Ibex o en cualqueir otro índice. La principal ventaja es que de esta forma se hace líqueda una parte de la inversión sin necesidad de deshacer las posiciones. Es decir, se recupera parte del capital invertido. Sin embargo, el pago de dividendos tiene un efecto hasta cierto punto pernicioso sobre el valor de la acción.
El precio de la acción descuenta el dividendo repartido en la misma cuantía de forma que el dividendo no deja de ser una parte de la acción. Así, por ejemplo, una acción con un coste de 10 euros y que reparta un dividendo de 0,5 euros, abrirá el siguiente día a 9,5 euros. Otra cosa diferente es que muchas acciones suben antes del reparto de dividendos, ya que los valores suelen recuperar mejor esa cantidad 'perdida' en forma de dividendo y retornar a posiciones anteriores.
Las estadísticas son la principal fuente de información del mercado bursátil. Los analistas estudian las pautas y comportamientos de índices y valores en función de los datos pasados y así se formulan teorías que a su vez se convierten en refranes y dichos en Bolsa. Como es lógico, hay unos más famosos que otros como "
Sell in may and go away" (vende en mayo y sal corriendo) o"Remenber to sell in september" (recuerda vender en septiembre). En esta lista también debería figurar lo que se conoce como el Rally Navideño o Rally de Santa Claus.
El rally navideño es una de estas pautas estacionales que se repiten y que son estadísticamente fiables. En concreto, esta subida hasta después de reyes aproximadamente se repite tres de cada cuatro veces o siete de cada diez, según explican en La Bolsa desde los Pirineos. Los días claves dentro de la pauta de subida son los últimos tres del año en el que el mercado permanece abierto y el primero del año entrante de forma que en el antepenúltimo y el penúltimo día operativo tienden a producirse las mayores subidas, que sin embargo levantan el pie en la última sesión.
El rally navideño también ayuda a que diciembre sea un mes alcista en términos estadísticos como ya vimos en un post anterior. La razón de esta subidas es el aumento del capital en fondos de inversión y planes de pensiones, que inyectan ese dinero en el mercado.
Hace dos años nos quedamos sin rally, pero en 2008 sí pudimos asistir a una subida del mercado. ¿Qué pasará en un 2009 tan atípico en bolsa?
Una vez más tomamos una frase prestada de Warren Buffet, que con esta afirmación pone de manifiesto su política de inversión a largo plazo y en empresas sobre las que se tiene conocimiento de causas. El gurú del value investment o inversión en valor recomienda por una parte invertir en una compañía de forma indefinida frente a sistemas de inversión que entran y salen de los valores en periodos relativamente cortos de tiempo.
En realidad, lo que Buffet indica es que la empresa es buena no habrá razón para vender durante mucho tiempo y proporcionará una buena retribución pasados varios años y durante los mismos a través del dividendo. Esta política contrasta con quienes operan a corto y medio plazo, donde admite que también se pueden obtener interesantes ganancias.
Al final, la frase define a la perfección la esencia del value investment porque lo que se compra no son acciones sino negocios y para comprar un negocio suele ser necesario tener un mayor conocimiento del mismo que para invertir en una acción (aunque no debería ser así). Por eso el negocio 'se compra' y la acción sólo 'se alquila', lo que nos lleva a la segunda clave del value investment: invertir a largo plazo, ya que si la empresa sigue siendo buena, no habrá motivo para abandonarla.
Como muchos otros buenos consejos de bolsa y refranes que forman parte de la sabiduría popular, la frase no tiene dueño. Sin embargo, explica perfectamente una de las partes relacionadas con la psicología de la inversión que tiene que ver con el perfil de cada inversor y sobre todo la capacidad de gestionar riesgo. Una de las máximas en Bolsa y en cualquier otro ámbito del juego es que no se puede ganar siempre. El problema es que cuando se trata de inversiones y hay algo más que el orgullo en juego la cosa se complica, porque como dirían algunos 'con el pan no se juega'. Por eso, más importante que saber ganar es aprender a asumir las pérdidas como algo natural en la inversión sin que estas supongan una carga adicional de estrés.
Uno de los consejos más repetidos a los inversores noveles es que sólo destinen a la inversión bursátil el dinero que realmente no necesiten porque pueden llegar a perderlo todo. Se trata de otra forma de enfocar el asunto y que viene a decir lo mismo: invierte sólo la cantidad que mentalmente puedas asumir como una pérdida. Uno de los problemas más habituales de quienes entran por primera vez en el mercado es su excesivo apego por el mismo y una preocupación constante por el precio de las acciones. Cuando esto sólo forma parte del juego no hay por qué alarmarse, pero si nos encontramos con que se transforma en angustia, debemos tomar una decisión y, como se aconseja, vender hasta el punto que podamos dormir tranquilo.
Al final, estar demasiado pendiente del dinero invertido puede ponernos en una situación complicada desde el punto de vista personal y de inversor. En el primero los riesgos de estrés y sumirnos en un 'sin vivir' son lógicos y en el segundo, una preocupación excesiva por las pérdidas suele traducirse en una operativa equivocada. Y es que una cosa es ser un inversor conservador en lo que a perfil de riesgo se refiere, y otra dejarse llevar por las emociones y el miedo a las pérdidas.
Puntuacion: 5
El autor de esta frase es Stan Weinstein, porlífico autor y creador de su propio método de inversión que Javier Alfayate ha actualizado (publicación del libro Aleta de Tiburón incluída) en Acciones de Bolsa. Al igual que otros dichos de bolsa como 'que el último duro lo gane otro' o 'dejar correr las ganancias y cortar las pérdidas' expresa la forma en la que la psicología puede afectar el razonamiento de los inversores.
La mayoría de inversores sabe que para tener éxito en el mercado debe alejarse de las emociones y ceñirse a un método previamente diseñado. Sin embargo esto no siempre es fácil y cuanto menos experimentado es el especulador más fácil es caer en las trampas psicológicas que le tiende su propia mente. Esta frase ilustra perfectamente los dos comportamientos predominantes en Bolsa y en el mundo de la inversión en general, el pánico o mejor dicho, el miedo, frente a la codicia. De hecho, esto principalmente lo que se valora para definir el perfil de un inversor: qué puede más, el miedo a las pérdidas o el deseo de ganar dinero. En función del lado hacia el que se incline la balanza será moderado, neutral (imposible en realidad) o arriesgado.
En cualquier caso lo cierto es que el mercado y la forma de operar 'en manada' de la mayoría de inversores (al final suelen repetirse puntos de entrada y salida) hacen la venta porpánico sea bastante habitual, al igual que la compra 'en tendencia' sólo porque la acción ha subido y nosotros nos hemos perdido ese tramo. Por si acaso, otra frase, esta vez de Warren Buffett, 'la razón más tonta para comprar una acción es porque está subiendo 2009' y recordar la importancia de los stop loss reales.
Puntuacion: 3,7
Existen multitud de dichos en Bolsa y la mayoría sirven para reflejar una forma de operar o como actuar ante un determinado comportamiento del mercado. Algunos de ellos se refieren a meses concretos del año como el famoso "Sell in may and go away" (vende en mayo y sal corriendo) o"Remenber to sell in september" (recuerda vender en septiembre). Se trata de reflejos de la estadística en función de cómo han evolucionado los índices en esos meses y de ahí hasta final del año.
En este sentido, según los datos de Goldman Sachs, todavía no se ha agotado el rally alcista. Y es que la media mensual desde 1974 refleja un aumento del 1,7% en Europa, un porcentaje que suplica la media del resto del año y lo mejor de todo es que se prolonga hasta enero.
En el caso del Ibex 35 la evolución de los últimos años ha sido la siguiente:
En el caso del S&P 500 y de la mano de dshot nos llegan los siguientes gráficos:
Puntuacion: 1,5
Esta frase hay que atribuírsela a John D.Rockefeller y recoge dos de las recomendaciones más extendidas en bolsa que se han plasmado en frases igual de impactantes: cuando todo el mundo está invertido hay que empezar a tener cuidado, por una parte, y, lo que todo el mundo sabe en bolsa no tiene valor.
Rockefeller utilizó el ejemplo del limpiabotas pero podría haber utilizado otro como el de su chofer, el taxista, frutero... En realidad se refiere a la masa y más concretamente a las personas que no están acostumbradas a invertir pero que como no dejan de oír que la Bolsa (o cualquier otro vehículo de inversión) sube, deciden probar suerte. El consejo del magnate no puede ser más claro. Cuando esto sucede lo mejor es estar alerta y empezar a vender porque puede que nos encontremos ante una burbuja.
En las últimas semanas el escaso volumen de contratación en la bolsa española ha llevado a muchos analistas a cuestionarse si lo que falta no es la llamada clase media. Desde Radio de Finanzas se repite la siguiente pregunta a los analistas: ¿Ha vuelto el pequeño inversor al mercado? Al parecer quienes abandonaron la bolsa a principios de año y pensaban que el rally alcista sería mucho más corto comienzan a regresar al mercado y lo más curioso es que lo hacen en un momento de indefinición. ¿Será otra vez buena la previsión de Rockefeller?
En los últimos meses nos hemos dedicado a recopilar algunas frases de bolsa más utilizadas por los inversores y que muchas veces actúan a modo de consejo o de mantra inversor. De hecho, buena parte de este saber popular podría incluirse en una guía de bolsa para definir las diferentes estrategias de inversión.
La frase "nunca nadie ha perdido dinero tomando una ganancia" vuelve a referirse a la parte psicológica de la inversión y estaría relacionado con otras como similares como "que el último duro lo gane otro". En cierto sentido hacen referencia a dos condiciones humanas tan extendida como la codicia y el miedo a la pérdida. Y es que cuando estamos subidos en un valor alcista casi siempre queremos más y es difícil determinar el momento de bajarnos de esa ola. Es decir, saber dónde está "el último duro" y dejar que efectivamente se lo quede otro.
Cualquier inversor que se precie ha decido apearse de un valor tras obtener ciertos beneficios sólo para como después seguía subiendo mucho más allá de sus previsiones. En estos casos, aunque hayamos obtenido la plusvalía que nos habíamos marcado como objetivo, no podemos evitar quedarnos con 'cara de tontos' pensando lo que hemos dejado de ganar y por lo tanto 'lo que hemos perdido'. Esta forma de interiorizar la no ganancia como pérdida es nociva y por suerte es algo que puede irse puliendo con el paso del tiempo, un buen plan de inversión al que ceñirse y sobre todo pensando que ninguna ganancia es real hasta que no se hace efectiva.